Y claro: es un buen día para Ariel Steinbrecher. ¿Por qué?, preguntarán ustedes. Simple: porque derrotó a Pablo Misson por doble 6-4 y sigue en la pelea por Roland Garrós 7a.
El estadio Mary Teran de Weiss era un marco inmejorable para el duelo que se vivió esta tarde: Ariel, con su característica serenidad, afrontó a un rival que juega con ganas y que cada vez se va aceitando más.
Mal no le fue. Tuvo un buen saque, erró menos que su adversario y siempre estuvo un escalón más arriba. Y no un escalón de las tribunas del estadio: Fue todo menos espectador de ese partido. Pablo le hizo frente, pero esta vez no le alcanzó.
Steinbrecher lleva su impronta germánica a la segunda ronda del Roland Garrós, torneo en el que espera que su performance lo catapulte a la gloria eterna...
> Por Ezequiel Santos