Victor Gugliano pisó el estadio de Parque Roca con la idea de repetir lo hecho hace un mes en la definición de Madrid: ganar.
Pero el partido comenzó complicado: 4-6 el primer parcial, pero había tiempo para cambiar las cosas. Tras ese inicio fallido, ganó los tres sets siguientes por 6-1, 6-1 y 6-4 y se coronó en Roland Garros, por la séptima categoría. Marcelo Gutiérrez fue su víctima, quien mostró que es un rival duro de vencer.
Con el correr de los games, Gugliano se fue acomodando en la cancha. Comenzó a tirar más cerca de las líneas y a aprovechar el bajón físico de su rival. A pesar de la derrota, Gutiérrez estuvo a la altura de una final que mereció varios aplausos.
Ahora, Gugliano piensa en grande. Quiere comenzar a dar que hablar en la sexta categoría. En los torneos de este 2010 mostró su talento, su potente drive y su fortaleza mental para ser un ganador.
>Por Ezequiel Zuk