Mariano Pérez, impulsado por su lengua rollinga en su pantorrilla, está on fire. No lo para nadie. En los cuartos de final de Buenos Aires, por la quinta categoría, superó por 7-5, 2-6 y 6-4 a Juan Pablo Oliveros Zabala y sigue su camino de victorias.
Está bien que Oliveros viene de la sexta categoría y aún no pudo adaptarse a una racha de triunfos, pero lo cierto es que Pérez baila al ritmo del Rock y nadie lo puede hacer callar. Ya metido en la semifinal, Mariano buscará seguir por esta senda y llevarse el torneo. Satisfaction.
>Por Ezequiel Zuk