Martín Suare fue el verdugo en el regreso de Nestor Oistaczer, que volvió a jugar tras tres años de inactividad por una seria lesión en una de sus rodillas.
En el primer set , se hizo notoria la diferencia de ritmo. Martín, en una ráfaga, sacó un 6-2. En el segundo, cuando Nestor agarró un poco más de confianza en sus movimientos, dio más pelea. Pero no le alcanzó. Llegaron 4-4, pero sus piernas dijeron basta, y los dos games siguientes fueron para Suare.
Con el triunfo, dedicado a su amigo Agustín Ciotti, que también estaba jugando en Teléfonos, el hombre de Villa Crespo avanza a los 16avos de Miami, sexta.
Por Felipe Lugones