Con su juego potente y efectivo, Alejandro Strianese consiguió esta noche su pase a la final de Cincinnati 8a. Fue el verdugo de Roberto Zamora, a quién venció por 6-2 / 6-3.
Durante el partido se notó la diferencia de velocidad entre ambos y eso fue lo que más benefició a Strianese: podía subir el ritmo sin perder el control de la dirección de la bocha. Roberto no pudo seguirle el paso y muchas de sus pelotas se fueron allende la línea del fondo de la cancha, como suele decirse.
Alejandro viene ganando y tendrá en la final un duro examen. Más allá de que lo supere o no, estamos ante un gran talento del Circuito. Le auguramos un camino lleno de éxitos.
> Por Ezequiel Santos