Nicolás Rosemberg no tenía un partido nada fácil. Del otro lado de la red estuvo Manuel Schwind. Pero Nico no se dejó intimidar por ese gran servicio y efectivas voleas como armas principales y sacó el partido adelante: 6-4 y 6-0 para pasar a las semifinales de Wimbledon, por la cuarta categoría.
Rosemberg se adaptó rápidamente a un viento que soplaba cada vez más fuerte. Buscó muchos ángulos y tiros profundos y supo manejar los servicios de su rival. Ahora, la semi ya está en su cabeza y se tiene fe para lograr el campeonato.
>Por Ezequiel Zuk