Victor Gugliano se había quedado con bronca por haberse quedado afuera del Masters por casi nada. Pero con la baja de Claudio Balduzzi, Victor ingresó y barrió a todos sus rivales; con tres victorias en la fase de grupos, se clasificó a semis, en la que superó por 7-5 y 6-3 a Juan Pablo Oliveros Zabala y se metió en la final del torneo.
Gugliano y Oliveros comenzaron muy parejos, game a game, sin sacarse diferencias, ambos manteniendo sus games. Pero en el 5-5 todo se resolvió a favor de Gugliano, que pudo cerrar el primer parcial y arrancó con más confianza el segundo, en el que tuvo menos inconvenientes y en poco más de dos horas cerró el match.
Gugliano demostró que debería haber sido una fija en el Masters. Pero no se conforma, quiere la copa. A esperar por Mariano Pérez o Ariel Kogutek.
>Por Ezequiel Zuk