"Había que ganar como sea", se justificaba Ricardo Almada al finalizar su partido, en el cual obtuvo un triunfazo, muy merecido.
Eso que no la tenía nada fácil, ya que su rival era Guille Márquez, quien además de un tenis de gran nivel, cuenta con un estado físico asombroso.
Pero Richard supo hacer bien las cosas y plantear un juego que molestase a su contrincante, para poder estar un paso delante y lograr esa victoria tan preciada.
De esta manera, Almada pisó con todo en la primera ronda del Abierto de Madrid de la 4a categoría, en la cual se llevó un 6-4 / 6-2 que lo mete de cabeza en la próxima ronda, donde lo espera Martín Bolzi en lo que promete ser un partido de alto vuelo...
> Por Pablo Acosta