Hernán Moreno demostró que un partido no se pierde hasta que se termina el último punto. A pesar de haber perdido los dos primeros parciales, no se dio por muerto y lo dio vuelta: superó 4-6, 3-6, 6-2, 6-2 y 6-3 a Pedro Ruiz de Galarreta y se coronó campeón de Wimbledon, por la sexta categoría. Más de cinco horas tuvo la pelea y el reloj marcó la una de la madrugada. Una larga, pero satisfactoria final.
"Ahora lo doy vuelta, me van a tener que esperar", predijo Moreno tras perder los dos primeros parciales. Y cumplió. Mejoró la volea y, a pesar de estar mucho más cansado que su rival, pudo sacar adelante la final. ¿Le tiró la experiencia encima? Algo. Moreno mostró variantes y, sobre todo, la confianza de que lo podía dar vuelta. Algunos pueden compararlo con Rafa Nadal. ¿Por los biceps? Probablemente, no. Más bien, por su garra, su fe en que las cosas podían cambiar y por las muchas veces que cerró el puño en puntos complicados.
Moreno fue un justo campeón. Dejó todo y mostró que no está muerto quién pelea. Ahora tendrá que pensar en mejorar y seguir subiendo peldaños, para terminar con todo la temporada 2010.
¡Salud campeón!
>Por Ezequiel Zuk