Algunos estarán con la cabeza puesta al ciento por ciento en la definición del Abierto de Estados Unidos, el último grande de la temporada. Otros seguramente ya tendrán entre sus manos la calculadora de la ilusión, esa misma que permite verificar las chances concretas de ingresar al selecto Masters de Londres. Pero siempre hay excepciones, y el actual campeón de Los Ángeles en la “6ª” categoría es una de ellas. ¿De quién hablamos, Doña Rosa? Ni más ni menos que del querido Hernán Camilleri, quién al cierre de la final del torneo norteamericano (6-3 / 7-5 versus Eduardo Requejo) dio a conocer su próximo gran objetivo. Si, señores: el Chino va en busca de la despampanante rubia que auspicia la Copa Caroline de Pinamar desde la gráfica.
Y si bien el tesoro parece difícil de alcanzar ante un sinnúmero de “piratas” dispuestos a pelear a sol y sombra por el motín, no dudamos que Camilleri tendrá grandes chances de obtenerlo si se maneja como lo hizo en la tarde del sábado de Parque Roca. Es que Hernán volvió a dar una cátedra de tenis en superficies rápidas ante el siempre complicado Requejo, y logró alzarse de esta manera con su primer título en la división.
¿Las clave del triunfo? Un sólido y eficiente comienzo en el que el Chino pudo adueñarse del inicial por un contundente 6-3, y una memorable remontada en la segunda manga tras ir abajo por 5-2 y con doble set point en contra.
¡Felicitaciones, campeón! Y a no desviar la mira del objetivo: a partir del 31 de octubre queremos verte vencedor en Pinamar.
< Por Renso Denda