Se lo veía cabizbajo a Pablo Navarro en las últimas semanas: supo ser uno de los jugadores que más progresó en el 2014, dando grandes saltos tenísticos.
Pero luego de un parate de un par de semanas, el encanto terminó y empezó a perder muy seguido.
"Bájenme a 5a por favor, quiero volver a ganar" parecía pedir a gritos.
Pero en la tarde de Pasco volvió a demostrar que su talento está intacto, por eso se llevó un triunfazo por doble 6-2 sobre Ricardo Almada, para arrancar con todo en el Abierto de Valencia de la 4a categoría.
Una victoria que le llena el tanque de cara a lo que viene, y lo prepara para un torneo en el cual quiere llegar bien lejos...
> Por Pablo Acosta