Geijo, después de tanto luchar, se pudo meter en una final. Cincinnati es su torneo y lo demostró jugando un partidazo en la semifinal, en donde tuvo que poner, más que tenis, mucha pasiencia y esfuerzo.
Enfrente tenía un rival conocido, Alberto Altieri, a quien ya le había ganado, por lo que sabía que el encuentro iba a ser duro. Y lo fue. El primer set no vio ninguna ventaja de una sobre otro. Nadie arriesgaba de más y eso hizo que la historia de ese periodo se defina en el tie break. Ernesto puso tanto en ganar esa muerte súbida, que llegó al segundo casi sin piernas. A parte de eso, las tres horas de juego del domingo, le cayeron a Ernesto, quien tuvo que dejar pasar ese set para tratar de cerrar las semifinal en el tercero.
Allí la cosa fue totalmente distinta. Ernesto recuperó el aire y volvió a la lucha. Alberto, por su parte, erró en los momentos claves, como en el primero, y le dio esa diferencia de una quiebre para que Geijo termine con el 7-6/0-6/6-4 final para llegar a la final del Master Series.