Daniel Izarra estuvo intratable y no le dio chances a un desenfocado Pablo Cáceres en la semifinal de Doha, por la sexta categoría: fue 6-0 y 6-1 y mañana disputará la final del torneo frente a Diego Cameselle en busca de su primer título.
Izarra estuvo fino, concentrado, buscando siempre precisión por sobre la potencia. Mientras que su rival fue todo lo contrario; sacado, nunca se sintió cómodo y no pudo hacer pie en la cancha.
Izarra se sorprendió de si mismo. Más que por el resultado, por los logros que está obteniendo... Haber llegado a una final y estar en un buen nivel son una grata sorpresa para Daniel, que sólo pensaba en ganar ritmo. Ahora irá a ganar, pero más que ritmo...
>Por Ezequiel Zuk