Eduardo y Nicolás García demostraron que padre e hijo puede hacer una buena dupla: en la final del dobles de Australia, en la sexta categoría, superaron por 6-2 y 6-2 a Leandro Chávez y Martín Logatto y se coronaron campeones en su primer torneo.
Con un Nicolás que pega duro desde el fondo y con la experiencia de Eduardo, los García se complementaron a la perfección y eliminaron a dos amigos que fueron una grata sorpresa para el certámen, dejando en el camino a duros duetos.
Sin complicaciones, los García demostraron su supremacía en la final del primer torneo de la temporada y están listos para seguir avanzando de nivel.
>Por Ezequiel Zuk