Ariel González y Federico Salinas tuvieron un comienzo arrollador en el Abierto de Estados Unidos (B1): vencieron a Darío Manin y Maximiliano Fortuna por 6-0 y 6-1.
El debut de esta curiosa pareja -en singles uno está por ascender a la quinta categoría mientras que el otro juega en novena- se había dado en julio cuando cayeron ante padre e hijo Cerrini en la primera ronda de Wimbledon.
Esta vez González y Salinas, ya con la experiencia de aquel partido en el lomo, jugaron en Ferro con otra soltura y se mostraron muy superiores a sus rivales a lo largo de toda la noche.
Ariel y Federico sueñan en grande y por el momento ya saben que disputarán al menos un partido más en el último Grand Slam de la temporada. Los Ricardes, sus próximos rivales.