Martín Barreto se consagró campeón del Torneo de Moscú bajo el exigente formato americano, imponiéndose con un contundente 6-0 ante Rubén Palermo en la final disputada en el Club Buena Vista, en San Fernando. La clave del triunfo estuvo en la extraordinaria capacidad de Martín para adaptarse a la velocidad y potencia del juego de Palermo, logrando no solo neutralizarlo, sino convertirlo en una ventaja a lo largo del encuentro.
Desde los primeros peloteos, Barreto mostró un nivel de control admirable: sólido de fondo, veloz en las transiciones y muy firme en la devolución. Rubén intentó imponer su intensidad habitual, pero Martín respondió con una lectura de juego sobresaliente y una consistencia que terminó imponiéndose en todos los aspectos del duelo. Cada punto ganado fue producto de un plan ejecutado con precisión quirúrgica.
La final fue, además, la culminación de una zona impecable. En su debut, Martín superó a Santiago Arguto por 6-4 en un partido muy parejo donde mostró temple y paciencia para cerrar los puntos importantes. Luego, firmó un 6-0 ante Agustín Molina Borda, demostrando un dominio total y anticipando el nivel que desplegaría en la definición.
Más allá de los números, el torneo dejó en claro la evolución de Barreto dentro de la categoría. Su capacidad para ajustar el timing, absorber potencia y responder con golpes precisos lo posicionó como un jugador difícil de descifrar en cualquier instancia. Su desempeño fue tan completo que hizo ver natural un partido que, en condiciones normales, prometía una exigencia mucho mayor.
Con esta conquista, Martín se lleva la copa y confirma un presente altamente competitivo. La combinación de inteligencia táctica, velocidad de reacción y consistencia transformó su paso por Moscú en una actuación impecable. Un campeón claro, contundente y totalmente preparado para seguir escalando dentro del circuito.