Germán Falco Arteaga arrancó su camino en el Masters de Torino con un triunfo clave, imponiéndose a Esteban Amitrano por 6-4 / 6-1 en una jornada marcada por el viento y las condiciones difíciles en Ferro.
Desde el inicio, ambos jugadores debieron adaptarse a ráfagas constantes que modificaban trayectorias y exigían máxima concentración. En ese escenario complejo, Germán encontró antes su ritmo, jugando con margen, profundidad y tomando decisiones inteligentes.
El primer set fue una batalla de ajustes, donde cada punto requería un esfuerzo extra para controlar la pelota. Falco Arteaga logró aprovechar su paciencia y una mejor lectura del clima para cerrar el parcial. En el segundo set, con un viento algo más calmo, Germán pudo soltarse, acelerar sus golpes y tomar el control absoluto del partido, mostrando claridad y firmeza en cada uno de sus movimientos.
Amitrano buscó alternativas durante todo el encuentro, pero la adaptación de Germán a las condiciones lo dejó siempre un paso adelante. Su capacidad para variar alturas, jugar con seguridad y elegir cuándo ser agresivo fue determinante para construir un triunfo que vale más que un simple resultado: demuestra temple, enfoque y un gran estado competitivo para esta instancia decisiva del año.