Nicolás Martínez comenzó su participación en el Masters de Torino con un triunfo de enorme valor competitivo, superando a Martín Castrillón por 6-4 / 2-6 / 10-5 en un partido vibrante disputado en El Abierto. El encuentro fue una muestra clara del nivel que caracteriza a la Zona Azul: intensidad, alternancia en el dominio y una definición que exigió temple absoluto.
Martínez logró quedarse con el primer set gracias a su solidez desde el fondo y una buena construcción de los puntos, pero Castrillón —uno de los jugadores más peligrosos de la categoría— reaccionó con fuerza en el segundo parcial, elevando su agresividad y llevando el duelo al super tiebreak. Allí, Nicolás recuperó su mejor versión: concentrado, firme en los peloteos decisivos y con una ejecución precisa que le permitió imponerse por 10-5 y sellar una victoria muy importante en su debut.
Con este triunfo, Martínez arranca con el pie derecho en el Masters, enviando un mensaje claro a sus rivales de zona. Su capacidad para competir bajo presión y responder en los momentos calientes lo posiciona rápidamente como un protagonista fuerte dentro de esta edición, en una categoría donde cada detalle puede definir la clasificación.