Diego Pérez Agüero superó a Fernando Pedruelo en un maratónico duelo de 3 horas que tuvo de todo: desgaste, tensión, idas y vueltas en el marcador y un cierre a puro carácter.
El encuentro comenzó a las 21:30 del jueves y recién terminó a las 0:30 del viernes, con un Pérez Agüero exhausto pero feliz. "Dipe", como le dicen, no solo había cedido el primer set sino que llegó a estar 4-2 abajo en el segundo, al borde de la eliminación. Pero ahí apareció un espíritu competitivo tremendo y una reacción espectacular.
Pérez Agüero empezó a dominar desde la actitud pero también desde el juego. La derecha fue su gran arma, impresionante durante toda la noche: profunda, pesada y decisiva, un golpe que claramente parece demasiado para la novena categoría de nuestro tour. A eso le sumó una capacidad física admirable: después de dos horas y media de partido Diego seguía corriendo, sacando bastante bien e impactando drives con plena potencia.
Del otro lado, Pedruelo volvió a mostrar por qué está creciendo tanto dentro del tour. Ya ubicado número 4 del ranking en su división, viene de ganar varios partidos y su nivel sigue en alza. Sin embargo, esta vez se quedó sin nafta y terminó atónito ante la resistencia física de su rival, que no aflojó nunca y mantuvo la intensidad hasta el último punto.
Fue 3-6/7-6/10-5 para el "Dipe" Pérez Agüero, que no solo logró una remontada memorable sino que además consiguió un hito personal: por primera vez en su carrera en CircuitoTenis jugará una semifinal.
En la próxima ronda de Chennai, Pérez Agüero se enfrentará a Nicolás Maizelman con la confianza por las nubes y la derecha encendida después de una noche inolvidable.