Carlos Sidicaro se consagró campeón del Torneo Americano de Viña del Mar tras imponerse a Víctor Adolfo Kertzman por 6-3 en una final disputada en el Club Buenavista. Fue el último partido de la jornada, cuando ya caía la tarde y tanto los jugadores como el club sentían el desgaste de un día largo y exigente. En ese contexto, la energía que quedaba en el cuerpo fue tan determinante como la calidad del tenis.
El encuentro comenzó parejo, con intercambios intensos y mucha lucha desde el fondo. Sin embargo, Sidicaro logró inclinar el desarrollo a su favor gracias a una mayor consistencia y mejor administración de los puntos importantes. En los momentos clave del set, Carlos supo acelerar cuando correspondía y sostener la ventaja con firmeza, cerrando el 6-3 con autoridad.
El camino hacia el título no fue sencillo. En la fase de zonas, Sidicaro superó a Matías de la Puente por 6-3, mostrando ya un nivel competitivo sólido. Luego cayó ajustadamente frente a Tomás Charvay por 6-4, resultado que lo obligó a mantenerse concentrado hasta el final para asegurarse la oportunidad de pelear por el campeonato.
En la definición, Carlos mostró temple y claridad mental. Con el cansancio acumulado y la presión propia de una final, supo manejar mejor los tiempos y conservar energía en los momentos justos. Esa inteligencia competitiva terminó marcando la diferencia frente a un Kertzman que también dejó todo en la cancha.
Con este triunfo, Sidicaro levanta la copa en la categoría 9ª y cierra el torneo con una imagen de fortaleza y determinación. Una consagración construida desde la perseverancia y la capacidad de competir hasta el último punto, incluso cuando la jornada ya pedía descanso.