Con inteligencia y absoluto control del desarrollo, Aldo Nicolás Pérez se quedó con el título del Torneo Americano de Viña del Mar tras vencer a Ariel Galli por 6-1 en la final disputada en Buenavista. Fue una definición en la que Aldo supo interpretar mejor cada momento del partido y capitalizar las circunstancias a su favor.
Desde el inicio, Galli intentó imponer intensidad, pero por momentos se lo notó apurado en sus decisiones. Pérez, en cambio, mantuvo la calma, administró los tiempos y eligió con precisión cuándo acelerar y cuándo sostener el intercambio. Esa diferencia en la lectura del juego comenzó a reflejarse rápidamente en el marcador.
Aldo construyó su ventaja con paciencia y regularidad, sosteniendo un alto porcentaje de efectividad en sus puntos de saque y forzando errores de su rival. Cada punto fue trabajado con criterio, sin apresuramientos, consolidando un dominio claro que le permitió cerrar el set con autoridad.
Su camino hacia la final ya había sido contundente. En la fase de zonas, superó a Pablo Salaya por 6-1, mostrando firmeza desde el arranque, y luego venció a Juan Manuel Carrizo por 6-2, confirmando un nivel sólido y consistente que lo posicionó como candidato al título.
Con esta consagración en la categoría 3ª, Pérez reafirma su crecimiento competitivo y demuestra que el control emocional y la claridad táctica pueden marcar la diferencia en instancias decisivas. Un campeón que supo esperar su momento y ejecutar con precisión para quedarse con la copa en Viña del Mar.