A veces el título no es solo el resultado de un partido, sino la consecuencia de un crecimiento sostenido a lo largo de toda la jornada. Así fue el campeonato de Franco Scuzarello en el Torneo Americano de Viña del Mar, donde cerró su actuación con una sólida victoria por 6-1 frente a Adrián Puppulo en la final disputada en Buenavista.
Desde el inicio del encuentro decisivo, Franco mostró su mejor versión. Suelto, confiado y con una lectura clara del juego, manejó el ritmo con autoridad. Supo combinar variantes con inteligencia, alternando profundidad desde el fondo con un efectivo juego de saque y red. Pero lo que realmente marcó la diferencia fue la velocidad en sus ejecuciones, que desbordó constantemente a su rival.
Puppulo intentó sostener la intensidad y encontrar espacios para equilibrar el desarrollo, pero Scuzarello mantuvo el control en todo momento. Con firmeza en el servicio y una movilidad destacada, fue construyendo el marcador sin sobresaltos, cerrando el set con claridad y mostrando que llegaba a la final en su punto más alto del torneo.
El recorrido previo había anticipado este desenlace. En la fase de zonas, Franco superó a Sebastián López Surra por 6-2, en un duelo exigente que lo obligó a mostrar carácter, y luego venció con contundencia a Gabriel Serrano por 6-1, consolidando su confianza y posicionándose como firme candidato.
Con esta consagración en la categoría 2ª, Scuzarello confirma que su evolución fue progresiva y bien construida. Terminó el torneo en su mejor nivel, combinando velocidad, variantes y decisión. Un campeón que no solo ganó la final, sino que la dominó con personalidad y claridad competitiva.