El polvo de ladrillo de El Abierto fue testigo de una de las actuaciones más sólidas de la jornada. Vinicius Pasquantonio llegaba con la presión de confirmar su buen momento y no defraudó: en poco más de una hora de juego, despachó a Mariano Rosenzweig para meterse entre los ocho mejores del torneo.
El primer set mostró a un Vinicius muy enfocado. Con un servicio punzante y una derecha que siempre buscó las líneas, logró quebrar rápidamente la resistencia de Rosenzweig. Mariano intentó variar las alturas para incomodarlo, pero Pasquantonio estuvo muy firme de piernas y cerró el parcial por 6-2 casi sin transpirar.
En la segunda manga, la historia no cambió demasiado. Lejos de relajarse, Vinicius apretó el acelerador:Aprovechó cada segundo saque de su rival para tomar la iniciativa y no permitió que Rosenzweig entrara en ritmo, alternando pelotas profundas con algunas subidas a la red para cerrar los puntos y sellando el 6-1 definitivo.