Bajo el sol de las 16:00 en la sede de El Abierto, la 8a categoría del torneo de Miami entregó uno de esos encuentros que mantienen al público en vilo hasta el último suspiro. El comienzo del partido favoreció claramente a Guillermo Araujo, quien entró al terreno de juego con una marcha más, logrando quebrar la resistencia de su rival para llevarse el primer set por 6-3. La solidez de Guillermo parecía encaminar una tarde tranquila, dejando a Tomás Cuervo con la difícil tarea de encontrar respuestas tácticas en medio de un escenario adverso.
Sin embargo, la reacción de Cuervo no se hizo esperar en el segundo capítulo. Ajustando su devolución y jugando con mayor profundidad, Tomás logró emparejar las acciones y forzar los errores de un Araujo que ya no encontraba los huecos del inicio. Con un 6-4 sumamente trabajado, el ganador forzó la definición a la instancia definitiva, trasladando toda la presión a un súper tie-break que terminaría siendo una verdadera batalla de nervios y resistencia física por parte de ambos competidores.
El cierre del partido fue un intercambio de golpes dramático donde ninguno de los dos lograba distanciarse en el marcador. Fue finalmente Cuervo quien, demostrando una gran templanza en los puntos críticos, logró inclinar la balanza a su favor con un agónico 11-9. Con esta victoria, Tomás no solo avanza de ronda en el cuadro de Miami, sino que se retira de la cancha con el envión anímico que otorga el haber revertido un resultado complejo ante un adversario que luchó hasta el final.