Bajo el sol del mediodía en la sede de El Abierto, Nicolás Alberto Sofronas brindó una exhibición de solidez para avanzar con determinación en el cuadro de la máxima categoría de Monte Carlo. Desde el primer peloteo, el ganador logró establecer un ritmo de juego que incomodó constantemente a su rival, logrando quebrar la resistencia de Augusto Labrousse con un contundente 6-2 que marcó el rumbo definitivo del encuentro.
La clave de la jornada residió en la capacidad de Sofronas para capitalizar cada oportunidad concedida. Si bien Labrousse mostró destellos de calidad con impactos limpios desde ambos perfiles, la irregularidad terminó pasándole factura frente a un Nicolás que se mantuvo sumamente concentrado, castigando los errores no forzados y cerrando los espacios en la red.
El desenlace del cotejo fue un monólogo de precisión por parte de Sofronas, quien no cedió ni un solo game en el segundo parcial para sellar el 6-0 definitivo. Con este resultado, el vencedor confirma que atraviesa un gran momento tenístico, apoyado en una lectura inteligente del juego que le permitió sortear los pasajes de potencia de su oponente y asegurar su lugar en la siguiente instancia del torneo.