En una jornada marcada por la paridad, Daniel De Michele logró destrabar un compromiso sumamente complejo para adjudicarse la victoria en el arranque de Monte Carlo. El duelo, correspondiente a la 9a categoría, comenzó con una intensidad poco habitual para un mediodía en El Abierto, con ambos jugadores defendiendo cada punto con una entrega total que mantuvo la incertidumbre hasta las últimas instancias del primer parcial.
Felipe Zapata Bisserier hizo su presentación absoluta en el Circuito dejando una imagen de gran competitividad, peleando "a muerte" un set inicial que se definió por detalles mínimos. De Michele tuvo que recurrir a toda su paciencia para llevarse el tie-break (7-6), sabiendo que el destino del encuentro pendía de un hilo; de haber caído ese set del lado de Felipe, el desarrollo anímico del partido probablemente habría tomado un rumbo muy distinto.
Tras el desgaste físico y mental del primer capítulo, Daniel logró capitalizar la ventaja psicológica para dominar con mayor solidez el segundo tramo. Con un 6-3 definitivo, el ganador selló su pase de ronda, mientras que Zapata Bisserier se retira con la frente en alto tras demostrar que tiene el nivel necesario para dar batalla en la categoría, pagando solo el precio de la inexperiencia en los puntos decisivos.