En un duelo que desafió la resistencia física de los protagonistas, Daniel Pizarro logró revertir un inicio adverso para quedarse con un triunfo resonante en la 7a categoría de Miami. El encuentro comenzó cuesta arriba para el ganador, ya que Patricio Gentile entró a la cancha con una efectividad notable, logrando cerrar un primer set sumamente ajustado por 7-5. El reloj en la sede de El Abierto avanzaba y la tensión crecía, presagiando que la resolución no llegaría de forma sencilla para ninguno de los dos.
La clave del éxito para Pizarro residió en no desesperar ante la ventaja inicial de su oponente. A lo largo de tres extenuantes horas de juego, Daniel comprendió que la victoria dependería de su capacidad para sostener los peloteos y esperar el momento oportuno para atacar. Con esa premisa, emparejó las acciones en el segundo parcial con un 6-3, forzando la definición a un desenlace que premiaría al jugador que lograra mantener la lucidez mental tras semejante desgaste.
Finalmente, en el súper tie-break, Pizarro capitalizó el impulso anímico y la solvencia defensiva acumulada para sentenciar la historia con un inapelable 10-3. El resultado final de 5-7 / 6-3 / 10-3 premia la constancia de un Daniel que supo sufrir el partido y trabajarlo punto a punto, llevándose un festejo muy celebrado ante un Gentile que fue un rival de fuste en una de las batallas más largas y parejas que se han visto recientemente en el torneo.