Bajo los focos de El Abierto y con el reloj marcando las 20 hs, la 8a categoría de Madrid vibró con un cruce de estilos donde la paciencia fue la clave del éxito. En un duelo que exigió máxima concentración desde el primer peloteo, Simón Goyenechea logró descifrar los momentos críticos del encuentro para inclinar la balanza a su favor frente a un aguerrido Javier Idiazabal.
El desarrollo del juego mostró una paridad constante, especialmente en un set inicial que se definió por detalles mínimos. Idiazabal propuso un ritmo intenso, pero Goyenechea respondió con una solidez envidiable desde el fondo de la cancha, logrando el quiebre determinante para cerrar el parcial por 7-5. Esa ventaja psicológica le permitió al ganador afrontar el resto del compromiso con mayor soltura y precisión en sus ejecuciones.
Para el segundo tramo, la tónica se mantuvo disputada, aunque Simón supo administrar mejor las energías para sellar el triunfo con un 6-4 definitivo. Con este resultado, Goyenechea se despide de la sede con la satisfacción del deber cumplido, demostrando que tiene las herramientas necesarias para ser protagonista en este certamen. Por su parte, Idiazabal dejó sensaciones positivas a pesar de la derrota, tras haber luchado palmo a palmo en una jornada de alto nivel tenístico.