Bajo las luces de El Abierto, la categoría Dobles A1 vivió una de esas definiciones que quedarán grabadas en la retina de los espectadores. Lo que parecía una noche sentenciada para Tomas Lynch y Leandro Campana, tras haber cedido el primer set por 6-2 y arrastrar la pesada carga de una suspensión por lluvia desde el jueves pasado, terminó transformándose en una gesta deportiva. Con el marcador del segundo parcial 1-5 en contra, la pareja se encontró a un paso de la derrota definitiva, pero fue allí donde la mentalidad ganadora tomó el protagonismo absoluto.
El quiebre emocional del encuentro llegó cuando Lynch y Campana ajustaron sus devoluciones y comenzaron a minar la confianza de Nicolás Sofronas y Tomas Pandolfo. Punto a punto, la dupla remontó la abismal diferencia hasta forzar un 7-6 agónico que cambió por completo el clima en la sede. La paridad del tie-break no solo les devolvió la vida en el torneo, sino que dejó a sus rivales sin respuestas tácticas ante el envión anímico que se percibía en cada cruce de red.
Para el cierre, el Súper Tie-break fue el escenario perfecto para que los flamantes campeones de Australia ratificaran su dominio. Con un contundente 10-4, Lynch y Campana sellaron la remontada épica, demostrando que en el tenis amateur no hay ventaja suficiente cuando hay garra del otro lado. Entre aplausos y con la satisfacción del deber cumplido a las 21:30 hs, los ganadores levantaron el trofeo tras una batalla que parecía perdida y terminó en consagración.