La final de Miami tuvo dos capítulos completamente distintos, separados por la lluvia y varios días de espera. Manuel Rubio terminó consagrándose campeón tras vencer a Hernán Alonso por 6-2 / 6-7 / 10-5, en un partido que comenzó el jueves pasado y que debió suspenderse luego del sólido primer set conseguido por Manuel.
Cuando el encuentro se reanudó, el panorama cambió por completo. Alonso volvió a la cancha con otra energía, elevando notablemente su nivel y llevando el partido a una batalla mucho más pareja. Hernán logró quedarse con el segundo set en un ajustado tiebreak, obligando a definir el título en un super tiebreak cargado de tensión.
En ese desenlace, Rubio volvió a mostrar la firmeza que había tenido al comienzo de la final. Con inteligencia y buena gestión de los puntos importantes, logró imponerse por 10-5, cerrando una definición exigente y muy cambiante para quedarse con el título de la categoría 2ª en Miami.