La primera manga fue una muestra de efectividad absoluta y control territorial por parte de García Montes y Manfrín. Con devoluciones punzantes y una presencia asfixiante en la red, la pareja no otorgó concesiones y resolvió el parcial inicial con un categórico 6-0. Park Kim intentó modificar sus posiciones para cortar el circuito de juego de los vencedores, pero la precisión de la dupla dominante se mantuvo inalterable ante cada intento de resistencia.
El segundo set no trajo variaciones en el libreto, ya que García Montes y Manfrín continuaron firmes con su plan táctico, quebrando tempranamente para sentenciar la historia de manera prematura. Con un 6-1 definitivo, los ganadores abrocharon su pase a la siguiente ronda dejando sensaciones inmejorables y un mensaje de autoridad para el resto del cuadro. Por su parte, Park Kim se despidió de la jornada sabiendo que se topó con una de las versiones más afiladas y contundentes de la categoría en lo que va del torneo.