La primera manga fue un auténtico monólogo de López Surra. Con una propuesta sumamente ofensiva, devoluciones punzantes y una precisión quirúrgica en cada aproximación a la red, Sebastián anuló por completo las variantes de su oponente. Felipe intentó buscar regularidad con pelotas altas para frenar el ritmo del encuentro, pero el set inicial se esfumó de manera vertiginosa con un contundente 6-1 a favor de un intratable López Surra.
Sin embargo, el libreto dio un vuelco drástico en el segundo episodio. Felipe López reaccionó con amor propio, ajustó su servicio y empezó a lastimar con tiros profundos, llevando la paridad al extremo absoluto. Cuando el parcial parecía encaminarse irremediablemente hacia el desempate, la jerarquía y la mente fría de Sebastián López Surra volvieron a emerger en los momentos bisagra; con un quiebre fundamental en el duodécimo game, sentenció la victoria con un definitivo 7-5 para sellar su pase a la siguiente ronda con excelentes sensaciones.