Hay partidos que se ganan con tenis y otros que se ganan con el corazón. Alejandro Goldsman tuvo un poco de ambos para imponerse ante un durísimo Lucas Rizki por 6-1, 4-6 y 13-11, en un encuentro válido por la primera ronda del Abierto de Roma de la 6a categoría de Circuito Tenis.
El comienzo del match no hacía presagiar semejante drama. Goldsman entró a la cancha encendido, mostrando una gran efectividad con sus golpes profundos y dominando a un Rizki que no lograba hacer pie en el polvo de ladrillo. Con total autoridad, Alejandro se llevó el primer parcial por un contundente 6-1.
Sin embargo, el tenis siempre da segundas oportunidades. Rizki ajustó su juego, empezó a errar menos y emparejó las acciones en el segundo set. Aprovechando un bache en el rendimiento de su rival, Lucas quebró en el momento justo para sellar el 6-4 y mandar la definición al terreno de la máxima tensión.
El Super Tie-Break fue una auténtica batalla de nervios. Ninguno de los dos quería dar el brazo a torcer, intercambiando match points en un cierre no apto para cardíacos. Finalmente, la moneda cayó del lado de Goldsman, quien con una enorme templanza física y mental logró encadenar los dos puntos de ventaja necesarios para cerrar el pleito con un agónico 13-11.