La historia comenzó derecha para Rosenzweig, quien saltó a la cancha mostrando una gran lucidez para contragolpear y mover la pelota con criterio desde el fondo. En un parcial sumamente estratégico y de games peleados, Mariano pegó en los momentos justos para abrochar el set inicial por 6-4. Sin embargo, la reacción de Justo Rodríguez no se hizo esperar en el segundo capítulo; ajustando sus golpes de ataque y presionando sobre la red, Brian Peter emparejó las acciones con un sólido 3-6 que forzó la definición corta.
En el definitivo Super Tie-Break, la moneda quedó en el aire y la fortaleza mental jugó un papel crucial. Fue allí donde Mariano Rosenzweig recuperó la regularidad del comienzo, minimizó los errores no forzados y colocó tiros quirúrgicos en las líneas para quebrar la resistencia de su oponente y sentenciar el triunfo con un definitivo 10-6. Con este gran resultado en el bolsillo, Rosenzweig avanza a paso firme y con la confianza en alza en el cuadro romano, mientras que Justo Rodríguez se despidió con la frente en alto tras haber brindado una batalla de altísimo nivel.