Hay costumbres que no se negocian en el deporte blanco, y el turno de las 21:30 hs en El Abierto fue testigo de cómo los rituales previos pueden transformarse en pura confianza sobre el polvo de ladrillo. Por la 9a categoría del torneo Francia 2026, Mariano Arrigo saltó a la cancha con un semblante sumamente positivo y terminó plasmando una actuación sin fisuras para derrotar con autoridad a Agustín Mariano García, demostrando que su tenis está tan aceitado como su infalible rutina previa al partido.
La historia en la pista reflejó de entrada la gran sintonía fina del ganador. Arrigo tomó las riendas del encuentro apelando a tiros muy profundos y una regularidad exasperante para su oponente, desgastando rápidamente la resistencia de un García que no lograba encontrar los espacios para lastimar. Con quiebres sucesivos y un control absoluto de los tiempos, Mariano se adjudicó la primera manga por un contundente 6-2, encaminando la velada nocturna a su favor.
El monólogo tenístico no sufrió alteraciones en el segundo capítulo, donde el dominio de Mariano Arrigo se agudizó para estampar un inapelable 6-1 definitivo. Tras el apretón de manos en la red, el propio vencedor confesó entre risas el secreto detrás de su racha ganadora: una estricta cábala que consiste en estacionar su auto indefectiblemente en la primera fila del parking del club, asegurando que cada vez que logra dejarlo allí, el triunfo está garantizado. Con el amuleto intacto y el pase de ronda bajo el brazo, Arrigo ya mira el horizonte del cuadro con la confianza por las nubes.