Hay debuts que cuestan y otros que sirven para mandar un mensaje directo a todo el cuadro. Esto último fue lo que hizo Pablo Ubilla en la primera ronda del Abierto de Francia correspondiente a la 5a categoría de Circuito Tenis. Con una actuación soberbia, barrió de la cancha al experimentado Gustavo Lopetegui con un contundente 6-2 y 6-0.
Desde el peloteo inicial se notó que Ubilla estaba encendido. Con impactos profundos, mucha movilidad y una precisión quirúrgica, Pablo tomó el control absoluto del ritmo del partido. Lopetegui intentó apelar a su experiencia para enfriar el juego y buscar el error ajeno, pero se encontró con una pared. Ubilla quebró en los momentos justos y se llevó el primer set por 6-2 casi sin despeinarse.
Si la primera manga había sido favorable a Ubilla, la segunda fue un monólogo absoluto. Lejos de relajarse por la ventaja, Pablo pisó el acelerador, ajustó la devolución y no le dio un solo respiro a su rival. Lopetegui batalló cada punto, pero la efectividad y el juego punzante de Ubilla terminaron decorando un 6-0 letal para cerrar el encuentro.