El encuentro se puso en marcha con una dinámica sumamente estratégica, donde ninguno de los dos tenistas estuvo dispuesto a regalar un centímetro desde la base. Bellotti plantó bandera con impactos profundos y un juego muy agresivo que incomodó los primeros turnos de saque del ganador. Sin embargo, la madurez de Cerrini para aguantar los peloteos largos dio sus frutos en el duodécimo game; con una lectura perfecta para quebrar en el instante de mayor presión, logró destrabar el marcador y adueñarse del parcial por 7-5.
Lejos de acusar el impacto anímico, Alejandro Bellotti volvió a la carga en el segundo capítulo intentando variar las velocidades con pelotas altas y drop shots para romperle el ritmo a su oponente. A pesar de la paridad extrema que se mantuvo hasta el epílogo del set, la confianza de Franco Cerrini se mantuvo inalterable. Repitiendo la dosis de lucidez en los puntos clave y calibrando su drive para buscar las líneas, Cerrini consiguió el quiebre definitivo que sentenció el 6-4 final, asegurando su pasaje a la próxima ronda tras superar un verdadero examen de alto voltaje.