El set de apertura fue un vendaval de tenis agresivo por parte de Cohan, quien saltó a la arcilla con una concentración admirable y la mira de su drive totalmente calibrada. Justo Rodríguez intentó asentarse en el fondo de la pista y proponer peloteos largos para aplacar los nervios del comienzo, pero se topó con devoluciones sumamente punzantes que le impidieron defender sus turnos de saque. Manteniendo una efectividad asombrosa, Luciano hilvanó quiebres consecutivos para estampar un inapelable 6-0.
La tónica del encuentro experimentó una leve paridad en los primeros compases del segundo capítulo, donde Brian Peter Justo Rodríguez intentó apelar al orgullo, variando las alturas de sus tiros y arriesgando más con el primer servicio. Sin embargo, la confianza de Luciano Cohan ya estaba por las nubes; el vencedor contuvo el tímido intento de reacción con contragolpes quirúrgicos y una solvencia implacable para cerrar los puntos largos. Sin sacar el pie del acelerador, Cohan sentenció el pleito con un firme 6-2, embolsando un triunfo categórico que lo catapulta a la siguiente instancia del certamen.