En los cuartos de final de Roma, segunda categoría, Ariel Lancelota dio una muestra de carácter y buen tenis para superar a Santiago Martín Liceaga por 6-4 y 6-2. Fue un partido de esos que exigen concentración permanente, donde cada punto parecía tener un peso especial durante gran parte del primer set.
Liceaga intentó imponer ritmo y llevar la iniciativa, pero Ariel encontró la fórmula para desactivar los ataques de su rival. Con inteligencia para elegir los momentos de riesgo y una gran capacidad para sostener los intercambios largos, fue inclinando lentamente la balanza a su favor hasta quedarse con un primer parcial muy trabajado.
Una vez en ventaja, Lancelota mostró su mejor versión. Más suelto, más agresivo y con una confianza creciente, comenzó a tomar el control de los puntos desde temprano. El 6-2 final fue la consecuencia de un jugador que supo leer el encuentro, administrar la presión y acelerar cuando la ocasión lo requería, asegurándose un lugar entre los mejores del torneo.