Un contraste absoluto de ritmos y un desenlace de alto vuelo táctico se apoderaron de la pista principal de El Abierto. Por el cuadro de la 8a categoría del torneo Francia 2026, Nicolás Bramajo firmó una presentación de menor a mayor para terminar imponiendo condiciones de forma categórica ante Mariano Di Pietrantonio, sellando un triunfo sumamente inteligente que se cimentó tras superar una batalla al límite en el amanecer del encuentro.
El pleito comenzó con una paridad asombrosa y un juego de desgaste desde la línea de base que no dio tregua. Di Pietrantonio saltó a la arcilla con las luces encendidas, distribuyendo la pelota con criterio y forzando intercambios sumamente extensos que estiraron la definición del primer capítulo hasta las últimas consecuencias. En el decisivo tie-break, la fortaleza psicológica de Bramajo cotizó en bolsa; el ganador mantuvo la calma en los puntos calientes, minimizó los errores no forzados y se terminó adjudicando la manga por un ajustadísimo 7-6.
Haber destrabado ese extenuante parcial inicial funcionó como un golpe letal para las aspiraciones de su rival y un envión anímico absoluto para Nicolás Bramajo. En el segundo capítulo, el vencedor soltó amarras, calibró su drive con destino de fleje y manejó los hilos del partido a su antojo ante un Mariano Di Pietrantonio que acusó el impacto físico y mental de la primera hora de juego. Sin sacar el pie del acelerador y encadenando quiebres consecutivos con un tenis impecable, Bramajo decoró el marcador con un inapelable 6-0 para abrochar su pasaje a la siguiente ronda.