Guillermo y Lucas protagonizaron uno de esos partidos que cambian de rumbo varias veces. En los octavos de final de la tercera categoría de Francia, Guillermo golpeó primero llevándose un ajustadísimo primer set por 7-6, después de una batalla punto a punto que mantuvo la incertidumbre durante más de una hora.
Sin embargo, cuando parecía que el encuentro se inclinaba de un lado, Lucas encontró una marcha extra. Ajustó su juego, elevó la intensidad desde el fondo de la cancha y comenzó a imponer condiciones. El 6-2 del segundo parcial reflejó un cambio de energía total, con un Lucas cada vez más firme y decidido a estirar la definición.
El súper tie-break fue una prueba de carácter. Allí, donde los nervios suelen pesar más que los golpes, Lucas mantuvo la calma y aprovechó sus oportunidades para cerrar el duelo por 10-7. Tras remar desde atrás y superar un arranque adverso, selló una remontada de alto voltaje para meterse entre los mejores de la categoría.