El cuadro de la 3a categoría del torneo Roma 2026 tuvo su jornada de máxima gala sobre el polvo de ladrillo de El Abierto para coronar al nuevo monarca del certamen. En un duelo cumbre que prometía un alto nivel de exigencia técnica, Jonatan Hauros se calzó el traje de protagonista absoluto y dictó una clase magistral de tenis estratégico, logrando desactivar el plan de juego de un durísimo Tomas Lynch para quedarse con el trofeo mayor con una autoridad implacable.
Desde el primer servicio del encuentro, Hauros saltó a la pista principal con una concentración envidiable, calibrando la profundidad de su drive para marcar el territorio y tomar la iniciativa. Lynch intentó plantar bandera desde la línea de base, proponiendo peloteos de largo aliento y buscando desgastar la paciencia de su rival, pero el flamante campeón se mostró sumamente rápido de piernas y muy punzante para pasar a la ofensiva. Capitalizando de gran manera las oportunidades de quiebre en los momentos de mayor tensión, Jonatan abrochó la manga inicial por un sólido 6-3.
La ventaja en el marcador no hizo más que agigantar la confianza de Jonatan Hauros de cara al segundo capítulo, donde sostuvo la intensidad sin otorgar el menor margen de reacción. Aunque Tomas Lynch ensayó algunas variantes tácticas e intentó arriesgar buscando las líneas para equilibrar el tablero, se topó con una verdadera muralla defensiva que devolvió cada bola con destino de fleje. Sin sacar el pie del acelerador y mostrando una frialdad notable para cerrar los games decisivos, Hauros decoró el tablero con un firme 6-4, desatando el festejo contenido y alzando los brazos al cielo como el legítimo dueño de la corona de Roma.