Desde los compases iniciales del pleito, Regis saltó a la pista principal exhibiendo una gran concentración y una sintonía fina envidiable para lastimar con sus impactos profundos. Su rival intentó plantar bandera proponiendo intercambios largos desde el fondo de la cancha, pero el ganador se mostró sumamente ágil de piernas para cubrir los espacios y muy certero a la hora de pasar a la ofensiva. Imponiendo condiciones con sus turnos de saque y facturando en los momentos de presión, Stenio cerró la primera manga con un sólido 6-3.
Haberse adueñado de ese parcial inicial funcionó como un envión anímico absoluto para Stenio Regis, transformando el segundo capítulo en un monólogo absoluto. Lejos de sacar el pie del acelerador, el vencedor soltó amarras, calibró su drive con destino de fleje y manejó los ritmos del partido a su antojo ante un adversario que acusó el impacto físico y mental del esfuerzo previo. Sin otorgar el menor margen de reacción y encadenando quiebres consecutivos con un tenis impecable, Regis decoró el marcador con un inapelable 6-0 para abrochar su pasaje a la siguiente ronda con las mejores sensaciones.