Los octavos de final de la categoría 2ª en Francia ofrecieron uno de los encuentros más cambiantes del cuadro. En las canchas de El Abierto, Joaquín Grabia logró revertir un escenario muy complicado para derrotar a Alex Yedid por 2-6, 6-2 y 10-3, asegurando su lugar en la siguiente ronda. Lo que comenzó como una tarde cuesta arriba terminó transformándose en una demostración de carácter y capacidad de adaptación.
Durante buena parte del primer set y el inicio del segundo, Yedid encontró respuestas para neutralizar el juego de Grabia. De hecho, Joaquín llegó a estar abajo 6-2 y 2-1, sin lograr descifrar las variantes que proponía su rival. Sin embargo, incluso en esos momentos adversos, tenía claro cuál era el camino para cambiar la historia. La dificultad no estaba en el plan, sino en ejecutarlo con la precisión necesaria. Cuando finalmente encontró el ritmo correcto, el partido comenzó a inclinarse de manera notoria.
A partir de allí apareció la mejor versión de Grabia. Más agresivo, más fino en la definición de los puntos y mucho más firme desde el fondo de la cancha, encadenó una serie de juegos que le permitieron igualar el encuentro con un contundente 6-2. Con la confianza recuperada, afrontó el super tie-break con absoluta determinación y dominó las acciones hasta cerrarlo por 10-3. Una remontada construida desde la convicción y la paciencia, dos cualidades que terminaron marcando la diferencia en un duelo de alta exigencia.