La final comenzó con un planteo sumamente estratégico por parte del flamante campeón, quien buscó desgastar a Bianchi desde el fondo de la pista con tiros profundos y angulados. Rodrigo intentó contrarrestar el ataque variando las alturas, pero Federico se mostró intratable con su servicio y muy fino en las devoluciones, logrando romper el saque de su rival en momentos clave para abrochar el primer parcial por un cómodo 6-2.
En el segundo capítulo, lejos de ceder terreno, González Bonorino mantuvo la intensidad y aprovechó el envión anímico para golpear de entrada. Bianchi buscó soluciones y batalló cada punto con hidalguía, pero la regularidad del ganador terminó por clausurar cualquier intento de remontada, repitiendo el 6-2 definitivo para desatar el festejo. Con este triunfazo, Federico González Bonorino cierra una semana perfecta en la tierra batida madrileña, sumando un trofeo importantísimo a su vitrina en esta temporada 2026.