Pocas veces se puede presenciar un dominio tan absoluto en la cancha como el que se vio sobre el polvo de ladrillo de El Abierto, en el marco de la 6a categoría. En una tarde donde las condiciones exigían máxima precisión, Nicolás Montero se adueñó por completo de la escena y completó una faena fantástica, logrando desactivar de forma implacable el tenis de Mariano Gastón Vázquez para firmar un triunfo contundente que lo consolida como un rival de temer en el circuito.
El partido se puso en marcha con un Montero sumamente agresivo y concentrado, saliendo a la pista principal con la clara intención de marcar las pautas desde el primer peloteo. Con una derecha sumamente punzante que buscaba los flejes de forma constante, el ganador desarmó las transiciones defensivas de su oponente casi sin oposición. Vázquez intentó buscar regularidad extendiendo los intercambios, pero Nicolás se mostró inexpugnable en el fondo y facturó los quiebres necesarios para llevarse la primera manga por un sólido 6-3.
La holgada ventaja no hizo más que soltar amarras para Nicolás Montero, quien transformó el segundo capítulo en un monólogo estratégico ineludible. Calibrando sus devoluciones y variando las alturas de manera quirúrgica, el vencedor le quitó todo margen de reacción a un Mariano Gastón Vázquez que acusó de inmediato el desgaste físico y mental del esfuerzo previo. Sin sacar el pie del acelerador y mostrando una lucidez envidiable para bajar la persiana en los momentos clave, Montero estampó un inapelable 6-1 definitivo para sellar su victoria con sensaciones inmejorables.