El deporte blanco siempre concede revanchas, y la 3a categoría del Mundial CT 2026 fue testigo de una de esas historias que engrandecen el circuito sobre el polvo de ladrillo de El Abierto. Arrastrando una racha adversa que calaba hondo en la confianza, Leonardo Lucas González saltó a la pista principal con la soga al cuello pero el corazón intacto, dispuesto a revertir su presente ante el rival menos pensado: el temible Nicolás Di Meglio, quien llegaba con un andar intratable y un largo invicto a cuestas. En una batalla que rozó lo épico, González rompió los pronósticos, se anotó su ansiado segundo triunfo de ronda y le quitó la corona de imbatible a su oponente en un final de película.
El arranque del pleito rozó la perfección para un González hambriento de gloria, quien castigó de entrada con un drive sumamente punzante y un juego de piernas eléctrico para llevarse el primer parcial por 6-2. Sin embargo, la chapa de candidato de Di Meglio no es casualidad; herido en su orgullo, el jugador que venía dulce en el torneo ajustó las devoluciones, plantó una muralla desde el fondo de la cancha y devolvió la gentileza con un idéntico 2-6 que trasladó todo el dramatismo de la jornada al terreno de las decisiones extremas.
Con los nervios a flor de piel y el desgaste físico haciendo mella en la lucidez táctica, el pasaporte a la siguiente instancia se definió en un Super Tie-Break no apto para cardíacos. Fue en ese abismo donde Leonardo Lucas González demostró que las derrotas previas forjaron su carácter: bancó los peloteos largos, arriesgó buscando las líneas cuando la pelota más quemaba y contuvo la última arremetida de un Di Meglio que vendió carísima la pérdida de su racha ganadora. Con un agónico e infartante 10-8, González selló una victoria monumental que no solo limpia el panorama de su racha negativa, sino que sacude por completo el tablero del Mundial.