Hay días en los que el bolso de raquetas viene cargado de una confianza ciega, y cualquier estrategia rival se desmorona antes de tocar el suelo. Eso fue lo que padeció la 5a categoría de Wimbledon 2026, testigo de un partido donde Manuel Gouiran no dio tiempo ni a acomodar las sillas en las tribunas de El Abierto. Con un ritmo asfixiante que rozó la perfección, el ganador transformó lo que prometía ser una batalla cerrada en un monólogo absoluto, dejando sin respuestas tácticas a un Leandro Contestabile que se vio desbordado desde el primer cruce de miradas en la red.
La historia del primer parcial se escribió bajo el libreto de la contundencia. Gouiran saltó a la arcilla con la mira telescópica calibrada, encadenando tiros angulados que obligaban a su oponente a correr siempre un paso por detrás de la pelota. Contestabile intentó ensayar su clásico juego de desgaste y buscó bajarle las revoluciones a los peloteos profundos, pero la velocidad de bola del vencedor fue letal. Casi sin despeinarse y usufructuando cada break point a favor, Manuel firmó un categórico 6-1 que dejó mudos a los presentes.
Lejos de sacar el pie del acelerador para regular energías, el segundo capítulo acentuó la tónica del encuentro y la desesperación del otro lado de la red. Manuel Gouiran combinó primeros saques sumamente punzantes con subidas quirúrgicas a la red para abrochar los puntos en un abrir y cerrar de ojos. Contestabile arriesgó buscando los flejes en un intento desesperado por inaugurar su casillero, pero los errores no forzados terminaron de sentenciar su suerte. Con un inapelable 6-0, Gouiran le bajó la persiana al pleito en tiempo récord y se marchó al vestuario con el cartel de candidato colgado en el pecho.