Abrir la jornada con la mente fría y la estrategia clara suele dar dividendos inmediatos en categorías tan exigentes donde la velocidad de pelota no da tregua. En los rectángulos de El Abierto, bajo el exigente marco de la 2a categoría de Wimbledon 2026, Valentín Dalbenzio sacó a relucir su versión más sólida para destrabar un cruce de alto vuelo ante Gastón Paquiri, inclinando el trámite a su favor gracias a una notable lucidez para golpear en los momentos de máxima tensión.
El capítulo inicial fue un fiel reflejo del plan táctico que Dalbenzio trajo desde los vestuarios. En lugar de entrar en el juego de potencia y golpes planos que proponía Paquiri, Valentín apeló a los efectos, abriendo ángulos punzantes y utilizando sutiles cambios de ritmo que desacomodaron por completo los desplazamientos de su rival. Al sostener una regularidad asombrosa y capitalizar las imprecisiones de un Gastón impaciente, el ganador encadenó los quiebres necesarios para cerrar la manga por un contundente 6-2.
La historia sumó dramatismo en el segundo set, donde Paquiri ajustó su primer servicio y salió a quemar las naves metiendo mucha presión en la red para recuperar terreno. Lejos de dejarse intimidar por la embestida, Valentín Dalbenzio se vistió de contragolpeador, estiró los rallies desde el fondo y manejó las alturas a su antojo. En el noveno game, cuando el set entraba en zona de definición, Dalbenzio asestó el zarpazo letal con una devolución quirúrgica que quebró la resistencia de su oponente, sellando el definitivo 6-4 para meterse en la siguiente ronda mostrando chapa de estratega.