El amanecer del partido fue un auténtico monólogo del ganador. Con devoluciones hirientes que picaban al pie y una precisión asombrosa para acelerar con la derecha, Bozok no le dio margen de respiración a Concar. Nicolás se vio desbordado por la velocidad de la pelota y la solidez de un rival que rozó la perfección en cada turno de servicio, estampando un irreprochable 6-0 que dejó en evidencia el abismo de nivel expuesto en la manga inicial.
Sabiendo que la historia se le escurría de las manos, Nicolás Concar intentó un cambio de libreto en el segundo capítulo, ajustando la profundidad y sumando algo más de agresividad para anotarse en el marcador. Sin embargo, la reacción no llegó a inquietar el rumbo del pleito: Daniel Aníbal Bozok mantuvo la concentración alta, administró las diferencias con inteligencia y dio el zarpazo final con un quiebre certero en el tramo de cierre para sellar el definitivo 6-3, sellando un triunfo impecable que reafirma sus credenciales en la competición.